Como Miguel ha ido reflejando a través de esta saga de relatos con matices poéticos y metafóricos, estábamos ante una narración reflexiva que intentaba levantar a la ciudadanía contra el inmovilismo presente en la localidad desde hacía algunos años. 

Queridos lectores todo esto lo ha conseguido gracias a la inmersión entre sus recuerdos de juventud comparando los mismos con la situación actual. ¿Quiénes no se han dado cuenta de que algo no funcionaba en Mestanza? Creo que todos percibimos que «algo» no funciona bien, pero, desde años a. 

¿Queremos seguir anclados en el pasotismo? Os invito a leer esta última entrega en la que comprobaréis las vivencias acaecidas en este invierno por nuestra localidad. Así, del mismo modo, intercala poemas de Mario Benedetti, Juan Ramón Jiménez («Las tardes de enero») y Antonio Machado (A un olmo seco…) en clara referencia a ese árbol maltratado por el tiempo al final del paseo de Mestanza. Sobre todo, ha querido reseñar los últimos fallecimientos que destrozaron el alma a todos los mestanceños. 

Por último, el coronavirus ha entrado a nuestras casas a través de la televisión que nos pone en alerta de esta pandemia mundial y, como es de razón, tampoco se le escapa a nuestro querido amigo para mostrarnos la inseguridad que sentimos en nuestro pequeño pueblo y la crítica al consumismo sin control (propiciando el desabastecimiento de mascarillas y otros materiales en la farmacia). 

Aprovechad esta cuarentena y leed el final de «Ladrones de Albarda» magistral obra donde se vierten reflexiones realistas acerca de lo que está pasando en nuestro querido pueblo.

Para acceder a él, podéis hacerlo en este enlace: https://somosdemestanza.com/libros/

O en su página web: http://miguelmartingavillero.es/